Señores, Venezia se hunde. No lo creía posible pero a veces, un café en la Plaza de San Marcos no es una buena idea. Sobre todo cuando el Gran Canal, el Regio y el Cannaregio llevan tanta agua que cuesta diferenciarlos. Cuando las góndolas pasean a los turistas por encima de las aceras, las pocas calles que las tienen, claro. Sí, es verdad, desde que la fundaron, Venezia se inunda porque en primavera y otoño tiene lugar l’acqua alta y el gobierno italiano se pone una de esas máscaras venecianas magníficas, porque el Moisés no les ha salvado de las aguas.
He oído que el nivel del mar va a aumentar unos 50 centímetros durante el próximo siglo. Además, el suelo de Venezia se ha hundido 25 centímetros en los últimos 100 años. Cifras que se la llevan a las profundidades. Pero el tiempo se encarga de grabar a fuego sus contornos en mi memoria. Pero aunque Venezia se nos vaya no pienso olvidar el atardecer que alguien pintó para mí aquel verano en el salón más bello de toda Europa.

2 comentarios:

paurib dijo...

Quello che sta in Venezia è l'ingannato che crei stare in Venezia. Quello che sogna stare in Venezia è quello che sta in Venezia...Ed io sognare...

Pau

pati dijo...

(...) un café en la Plaza de San Marcos no es una buena idea. Sobre todo...

... por el ojo de la cara que te cuesta ;)

La última estrofa... es precioso que alguien pinte para uno/a, sobre todo con esos atardeceres venecianos de fondo.

Saludos :)

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