He acuñado un nuevo verbo: cangurear. Lo reconozco, nunca lo había hecho antes... Y me ha encantado. He de decir también que se portaron bien los angelitos, tuve mucha suertre en mi estreno. Hubo magia, sonrisas, carcajadas y beso de buenas noches.

Me gustó mucho poder compartirlo contigo. Me sorprende cómo es verdad que no pasa ni un sólo día sin que aprenda algo nuevo. Será la vida, que nos regala ese tipo de momentos mágicos. Ayer no aprendí, porque ya sabía, que se puede ser muy feliz con muy poco. Pero está bien recordárlo. Y recordando, recordando...

Muchas gracias por regalarme una noche como la de ayer. Cada vez me gusta más tu familia y estoy deseando repetir. No sé si tendré permiso, pero hoy les regalo a ellas mi entrada.



Enséñaselo, ¿quieres?
- Hoy es un día especial... ¿Te lo he dicho ya?
- Sí, me lo has dicho, pero, ¿por qué lo es?

Ella se debatía entre contarlo o no. En realidad le parecía una tontería. Pero lo había estado esperando mucho tiempo. Encerrado dentro de una página perdida en el universo se podía encontrar una de las versiones de su canción favorita de aquel artista olvidado. Ésa canción tiene un significado especial para mí. Espero poder tener el tiempo suficiente para poder regalártela.

- Hoy es un día especial. Hoy el rey me devuelve algo de esperanza. Compartimos asombro juntos y éso, de alguna forma, me recuerda que puedo seguir luchando. Y aunque caiga... Me levantaré y seguiré luchando. Porque es lo único que me importa ahora. Porque eres lo único que me importa ahora...

Pero basta ya. Después de Elvis, el mundo fue diferente. Y ojalá...

Ladies and gentleman, please welcome, the King...


¿Vamos a Las Vegas, por fa, por fa, por fa?
   
   Esta es la historia de cómo algo que podría haber hecho tanto daño se convierte en una historia de amor verdadero. De cómo era necesaria la separación para tener un reencuentro. Nos hará más fuertes, a los dos. Espero que nos haga  ver qué es de verdad lo que necesitamos, qué es lo que de verdad queremos.

   Y es que... Todo el mundo hace daño alguna vez. Y todo el mundo llora, quizás más de una vez.  Pero ya me he dado cuenta de que encontrar el secreto es sencillo si el alma es noble. Como diría Michael Stipe:

"Everybody hurts and everybody cries... But hold on."

 

 When the day is long and the night, the night is yours alone,
When you're sure you've had enough of this life, well hang on
Don't let yourself go, 'cause everybody cries and everybody hurts sometimes

Sometimes everything is wrong. Now it's time to sing along

When your day is night alone, (hold on, hold on)
If you feel like letting go, (hold on)
When you think you've had too much of this life, well hang on

'Cause everybody hurts. Take comfort in your friends

Everybody hurts. Don't throw your hand. Oh, no. Don't throw your hand
If you feel like you're alone, no, no, no, you are not alone

If you're on your own in this life, the days and nights are long,

When you think you've had too much of this life to hang on

Well, everybody hurts sometimes,

Everybody cries. And everybody hurts sometimes
And everybody hurts sometimes. So, hold on, hold on
Hold on, hold on, hold on, hold on, hold on, hold on
Everybody hurts. You are not alone...

Hello world hope you're listening
Forgive me if I’m young for speaking out of turn
There’s someone I’ve been missing
I think that they could be the better half of me
They’re in the wrong place trying to make it right
But I’m tired of justifying so i say you’ll..


Come home, come home
Cause I’ve been waiting for you
For so long, for so long
And right now there's a war between the vanities
But all i see is you and me
The fight for you is all I’ve ever known
So come home


I get lost in the beauty of everything i see
The world ain’t as half as bad as they paint it to be
If all the sons if all the daughters
Stopped to take it in well hopefully the hate subsides and the love can begin
It might start now.. Well maybe I’m just dreaming out loud
Until then


Come home, come home
Cause I’ve been waiting for you
For so long, for so long
And right now there's a war between the vanities
But all i see is you and me
The fight for you is all I’ve ever known
Ever known... So come home


Everything I can’t be is everything you should be
And that’s why i need you here
Everything I can’t be is everything you should be
And that’s why i need you here
So hear this now
Salvo quizás, por esa casi imperceptible gota de sangre seca. Porque, por lo demás mi aspecto es impecable. Voy con corbata blanca, como era preceptivo; con mi frac, mi chistera y mis zapatos de charol bien relucientes. Me he lavado los dientes y llevo un pañuelo bien doblado en el bolsillo. Voy sobrio y sonrío a los extraños con comedimento, pero con la suficiente calidez para no parecer muy envarado. No hablo de política ni de temas que puedan producir engorro en quien me escucha. Pero me miran mal y cuchichean. ¿Será acaso por esa tontería de que no aparece mi figura en los espejos?
Creen que es alergia, pero es amor.

Y se compran mascarillas y se vacunan, por precaución. Dejan de besarse en los saludos. Si es que son tontos. ¿Antes? Antes bastaba con rozar su piel, ¿pero ahora? Ahora, llegan a casa, detectan las pupilas dilatadas, sienten la roja opresión en el pecho y se lanzan a telefonear a urgencias.

¿Qué tengo doctor, qué tengo?, preguntan como idiotas.
Pues yo os lo diré: lo que tenéis es miedo. Mucho miedo.

Más miedo que nunca, pensó el chico rubio, con miles de rizos en su cabello. Sacudió sus alas y cuando llegó su turno, depositó arco, flechas y carcaj en la ventanilla del paro.
La decisión era suya. ¿Para qué preguntar a nadie? Una vez puestos, qué más da, ¿verdad? Si sólo son unos 114. Poquitos en comparación. El problema era otro. El problema era como iba a ingeniárselas para partirse exactamente por la mitad los martes y jueves. Todos sabemos que si no te partes por tu mitad simétrica, algo imposible, es difícil volver a casar las piezas si no. Y tenía miedo por éso.

Los lunes, la historia sería diferente, porque para qué hablar, ella ya había aceptado que para quedar perfecta después de una partición en tercios tenía que utilizar un instrumental que no poseía.

Graciosos serían esos cinco martes del año, donde de ocho de la mañana a, aproximadamente, nueve de la noche estaría, quitando de un par de horas, haciendo como que aprendía algo.
¿Quén hace los horarios? O como diría Borges, ¿qué dios detrás de dios la trama empieza?

Para colmo, parece que le obligan a matricularse en Alemán e Italiano, lenguas que desgraciadamente no domina. Pero ella se ríe. Es el último año de facultad y no se siente abrumada. Con calma, por favor.

Ocho y media de la mañana, el último sueño dando guerra y un ordenador que da problemas. Además, hablan en alemán e italiano... ¿Interesante combinación?

Patata, no te sorprendas tanto, que me las vas a pagar, con lo bien que nos hemos llevado estos cuatro años y cinco cursos...

La emoción te embarga. Las lágrimas recorren tus mejillas. Sin poder evitarlo. Sin querer evitarlo. Y no por la fachada barroca. Y no por el dolor de cada uno de tus músculos. Las lágrimas no se derraman por haber alcanzado la meta o porque la aventura se acabe.

Aquel día, las lágrimas se deslizaron suavemente de mis ojos por todos y cada uno de los días que habíamos compartido. Por aquel amanecer que compartimos juntos. Por la primera estrella de la mañana. Por el verde puro de los prados, por el azul límpido del cielo. Por el cansancio, por el dolor pero también por las caricias, los abrazos, las muestras de cariño, de ternura, de amor.

Y porque habíamos conseguido llegar juntos. Y porque nada nos había detenido. Porque hemos aprendido a caminar juntos. Porque nuestro primer viaje juntos me había enseñado tantas cosas de ti, de las que ni siquiera aún me he dado cuenta. Un paso tras otro a tu lado me ha demostrado que tenemos que viajar juntos, uno al lado del otro, que tenemos que navegar en la misma dirección, que tenemos que complementarnos, que tenemos que ayudarnos. Que me tiendes la mano cada día de forma tan sincera que sería un error no darse cuenta. Algo ha cambiado. Algo ha tocado nuestra vidas por siempre y para siempre. Tengo tantas esperanzas puestas en este año que empezamos juntos. Vívelo conmigo, junto a mí. Yo no quiero perdérmelo, ¿y tú? Siento que este viaje nos ha unido, nos ha hecho fuertes, que estos pasos me ayudarán mirar hacia delante, a aprender a perdonar, a comprenderte mejor. Ojalá sea así, porque aún tengo muchas ganas de seguir caminando contigo. Y no he encontrado mejor metáfora que éste camino para convertirla en realidad.

Serán tantos y tantos buenos recuerdos a los que volveremos juntos que tiemblo al pensar que se me escape algún detalle, alguna sonrisa, alguna caricia... Prométeme que estarás conmigo para no olvidar nada...

... Y te doy las gracias, de corazón, por querer vivirlo conmigo.
Lo miró antes de darse la vuelta. Escuchó sus pasos perdiéndose en el pasillo oscuro, escuchó el ruido suave que hizo al cerrar la puerta, y se quedó en el despacho, llamándola en silencio, abominado de las casualidades, de la suerte y de la histoira, de los veinte años que les separaban, y se asomó a la ventana para verla una vez más antes de que ella se marchara para siempre de aquella ciudad y de su vida. La observñi caminando en silencio por el sendero de piedra que llevaba a la cancilla del jardín. La vio empujar la verja roñosa con las manos blancas, y desde allí ella se volvió por última vez. Él levantó la mano en un gesto que nunca supo si era de despedida o bien un intento desesperado de detener su marcha. Ella aún estaba mirándolo, parada delante de la puerta de hierro, cuado empezó a llegar la gente. Había fotoógrados, había reporteros armados de micrófonos, cámaras de televisión. Escuchó aplausos, algunos gritos de felicitación, vio los primeros destellos de los flashes y no tardó mucho en comprender que finañmente había sucedido. Le había dado el Premio, pero Cósimo Herrera no se movió de la ventana. Desde la reja llena de herrumbre, desde la distancia imposible de sus veinte años, Luisa del Amo también segía allí.

Y todo lo demás había dejado de existir mientras en su cabeza iba cobrando significado la letra de un tango...


Que veinte años no es nada,
Marta Rivera de la Cruz

Ruinas, ¿no ves que por dentro estoy en ruinas? Mi cigarro va quemando el tiempo, tiempo que se convirtió en cenizas. Raro, no digo diferente, digo raro. Ya no sé si soy yo el que está al revés o soy yo el que está cabeza abajo.

Y aunque sé que no es mío brindo por aquellos momentos en los que creiste que Fito era el mejor guitarrista del mundo. Y por aquel momento que me pasé una tarde entera intentando averiguar cuál era la canción que el chico que se sentó a mi lado dijo que era evocación a uno de mis libros favoritos, Momo, en una clase cualquiera de Sociedad de la Información, ¿te acuerdas? Sé que no es tu favorita. Pero la mía sí. Aunque sea sólo por ese recuerdo...



Me sorprendió la melodía, la letra y el hecho de verme buscando algo que sabía que no encontraría. Sí. Yo no me sé las canciones, ni los acordes. Pero esta fue una de las primeras canciones que compartimos. Sin ni siquiera escucharla juntos. Hoy Fito toca en Valencia. ¿Que cómo lo sé? Simplemente porque sé que te gusta. Y porque quería sorprenderte. Pero hoy suenan los Beatles. También en casa. Canta, yo te escucho...


Protegidas!

About

:)