En lo profundo del bosque, en la cima de un volcán, hay un mundo extraordinario, un mundo en el que todo es posible. Un mundo llamado Varekai.

Un ángel solitario cae del cielo y comienza la historia de Varekai. Cae en la oscuridad de un bosque mágico, un universo caleidoscópico habitado por criaturas fantásticas, donde comienza una extraordinaria e ilógica aventura.

La palabra Varekai significa 'en cualquier lugar' en lengua romaní, la lengua de los gitanos, los eternos nómadas. Esta producción rinde homenaje al espíritu nómada, al alma y al arte de la tradición del circo así como a la infinita pasión de los que buscan el camino que lleva a Varekai.

El ángel que cae en un mundo deslumbrante... El ángel que desea comprender lo que sucede a su alrededor... El ángel que quiere sentirse partícipe... El ángel que desea volver a nacer de nuevo.

Éso es Varekai... El ángel que descubre que no hace falta cambiar de ciudad para descubrir un mundo nuevo, mágico y sorprendente. Este día, en este lugar de posibilidades, sentimos el palpitar  del encanto de la vida.
Y si hoy me apetece ver una de esas películas que no te hacen pensar. Que simplemente te entretienen durante un rato, te aislan del mundanal ruido, preocupaciones y demás cosas importantes de la vida.

Y si hoy no estoy de humor más que para perderme en un argumento fácil, un punto de giro casi inverosímil, (¡Oh Dios mío!, he de contestar a una carta escrita hace cincuenta años porque lo necesito! ¡Porque si no mi vida estará vacía para siempre!), una puesta en escena facilona (Venga, que ya sabemos todas cómo se vende Italia: te enamoras de Siena, Verona, Florencia y caes rendida a los pies de cualquier italiano, y aún más si se llama Guilliamo Saccespearini... ¡Estúpida!).

Pero, y si hoy me apetece... Escuchar algo como: 

Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes nunca de mi amor. Pues Julieta, ¿Si sus ojos se hallaran en el cielo y en su rostro las estrellas? El brillo de sus mejillas haría palidecer a éstas últimas, como la luz del sol a una lámpara. Sus ojos, desde la bóveda celeste, a través de las aéreas regiones, tal resplandor arrojarían, que los pájaros se pondrían a cantar, creyendo día la noche. ¡Ved cómo apoya la mejilla en la mano! ¡Oh! ¡Que no fuera yo un guante de esa mano, para poder tocar esa mejilla!

No un: "Tienes unos ojos preciosos, muñeca, ¿son verdes?".

Es que hoy tengo el día tonto y romanticón. Y si hoy no me queda otra que...


Romeo, Romeo, por qué eres tú Romeo...
A mí me empiezan a entrar dudas. Unos dicen que sí, otros que no. Alguno asegura que los ha visto. Por eso, este año me quedé despierta, y cuando entraron le pregunté al primero:

-Baltasar, ¿los padres existen?



...Inmortalizando mi momento favorito de las navidades. ¡Feliz Navidad a todos!
¡Acelera!, decía mi abuelo cuando no veía a nadie. Entonces yo empujaba la silla con todas mis fuerzas, intentando esquivar las camillas y los carritos de limpieza. Pero casi siempre, tarde o temprano, nos pillaba alguna enfermera. Entonces, volvíamos a la habitación. 

Allí me explicaba la primera vez que disparó un fusil y con una sola bala derribó un avión. 
Los meses que pasó oculto en el bosque sin comer ni beber nada. 
O como consiguió escapar del pelotón de fusilamiento. 
Mi abuelo siempre ganaba todas las batallas que contaba.
Por eso sabía que ésta del cáncer también sería pan comido.

Creo haber visto esta misma escena en los pasillos de un hospital. 
Y me he acordado de tí, iaio.
Ni subido a una escalera conseguiría besarte.
La certeza era aplastante, hormonal y gravitatoria.
Tanto como distante tu belleza y diminuta mi congoja.

Quise invertir las intenciones y cuestionarme si, tal vez, quisieras tú descender varios peldaños por besarme a mí.

Tampoco.

Descarté los métodos convencionales. 
Inicié un arduo entrenamiento. Cada día, cada noche.
Perder grasa, ganar músculo. Hop, hop.

Y así fue que la tenacidad venció a las leyes de la naturaleza.
Aprendí a volar y salí por mi ventana.
Aleteando ilusionado hasta tu casa y tu dormitorio. 

Pero fue allí donde me alcanzó la suela de una zapatilla rosa y tu voz, al fondo, gritando "bicho gafoso de mierda".

Y me convertí en dueño de mi destino, acepté lo que era... La rana. La rana que aún no era príncipe.

- Pero, escucha un momento: ¿desde cuando vuelan las ranas?

- Niño, calla. Esto... Ser rana, es muy importante.
...Un Trivial o un parchís.

Desde hace dias sé que tengo la obligación de escribir esta entrada. Y desde hace días quería hacerlo. Porque en realidad siempre he querido, lo malo es que hasta ahora no había podido. Va dedicada a todos aquellos que quisieron compartir una partida de Risk conmigo. Sin que se ofendan Carliños, Lluís y Carmen, por favor, nadie superará nunca aquellas partidas de Trivial, que siempre acababan en empate, ¿verdad chicos? ¡Dí que sí, Carmen!

Y, de verdad, que lo siento, yo no quería, pero lo dice la canción, lancé mis dados y salieron seises...Una vez, y otra, y otra y otra... Y otra más.

En realidad esta canción trata de la amistad. Eso tan raro que algunos (pocos) encuentran de casualidad y deciden mantener en el tiempo... Quién sabe si esta partida de Risk es el comienzo de algo. Al menos yo sí me esforzaré para que así sea.

Ya sabéis, una partida de Risk, conquistaré tú país, mezclaremos estrategias, objetivos y cartas... Por muchas partidas más.

PD. Está bien, vale, lo prometo: no volveré a ganar, pero dejadme seguir jugando... Por fa, por fa, por fa.

PD2. Elena! Comenta, y de paso, mándame el link de tu blog... :)

Rutinariamente intercambio sus pulseras identificativas sabiendo que cometo una gran injusticia, pero las órdenes del jefazo fueron muy claras. 

 - Si arriba está lleno, les cambias las pulseras y los mandas abajo.

Da pena leer esos informes impolutos, porque ves gente que ha seguido nuestros criterios al pie de la letra. Lo han hecho todo y al final no les ha servido para nada. Pero no seré yo el que le lleve la contraria al de arriba, con la de sacrificios que me ha costado conseguir este puesto. Además, el anterior lo hizo y no le he vuelto a ver por el purgatorio. 

Y aquí se vive muy bien.
Esto...

A veces, cuando eres pequeña y te ponen una película suele ser una película Disney. Una de las favoritas de mi hermana pequeña era Aladdin. Tanto es así que un año le trajeron el VHS de la película. A partir de entonces ya no pudimos ver ninguna otra película que no fuera Aladdin. Nunca. Imaginaros todas las canciones medio borradas, la cinta que ya no puede reproducirse ni una vez más y la banda magnética convertida en algo más fino incluso que el papel de fumar...

El caso es que de pequeñas cantabamos las canciones Disney, como cualquier niña feliz.Lo gracioso del asunto es que a mí me tocaba cantar las partes de Aladdin, indiscutiblemente ella cantaba las de Jasmine. Hoy he descubierto algo, María. Y es que una única persona puede cantar toda la canción entera ella solita. Así que en la gloria más alta de mi carrera me retiro

Mucha atención en el segundo 59, por favor.

He acuñado un nuevo verbo: cangurear. Lo reconozco, nunca lo había hecho antes... Y me ha encantado. He de decir también que se portaron bien los angelitos, tuve mucha suertre en mi estreno. Hubo magia, sonrisas, carcajadas y beso de buenas noches.

Me gustó mucho poder compartirlo contigo. Me sorprende cómo es verdad que no pasa ni un sólo día sin que aprenda algo nuevo. Será la vida, que nos regala ese tipo de momentos mágicos. Ayer no aprendí, porque ya sabía, que se puede ser muy feliz con muy poco. Pero está bien recordárlo. Y recordando, recordando...

Muchas gracias por regalarme una noche como la de ayer. Cada vez me gusta más tu familia y estoy deseando repetir. No sé si tendré permiso, pero hoy les regalo a ellas mi entrada.



Enséñaselo, ¿quieres?
- Hoy es un día especial... ¿Te lo he dicho ya?
- Sí, me lo has dicho, pero, ¿por qué lo es?

Ella se debatía entre contarlo o no. En realidad le parecía una tontería. Pero lo había estado esperando mucho tiempo. Encerrado dentro de una página perdida en el universo se podía encontrar una de las versiones de su canción favorita de aquel artista olvidado. Ésa canción tiene un significado especial para mí. Espero poder tener el tiempo suficiente para poder regalártela.

- Hoy es un día especial. Hoy el rey me devuelve algo de esperanza. Compartimos asombro juntos y éso, de alguna forma, me recuerda que puedo seguir luchando. Y aunque caiga... Me levantaré y seguiré luchando. Porque es lo único que me importa ahora. Porque eres lo único que me importa ahora...

Pero basta ya. Después de Elvis, el mundo fue diferente. Y ojalá...

Ladies and gentleman, please welcome, the King...


¿Vamos a Las Vegas, por fa, por fa, por fa?

Protegidas!

About

:)